Estudios de grabación: Power Play Studios

Power Play Studios fue un estudio de grabación neoyorquino, fundado por Tony Arfi en 1980 en Long Island City, en pleno Queens a apenas cinco minutos del Queensbrige, en lo que podríamos considerar un auténtico barrio chungo a pesar de su relativa proximidad (15 minutos) a Manhattan.

En el local, planeado como un espacio para locales de ensayo, a Tony Arfi le ofrecieron abrir su estudio. Y cuando aceptó, seguro que no podía ni imaginar hasta qué punto desde ese espacio se trazarían las líneas de un nuevo estilo musical: el Hip-Hop.

Por las consolas de Power Play Studios pasaron artistas como, atención: Eric B. & Rakim, KRS-One/Boogie Down Productions, Salt-N-Pepa, EPMD, MC Lyte, Biz Markie, Kool G Rap & DJ Polo, Redman, LL Cool J, Queen Latifah, Kid ’N Play, Nice & Smooth, Main Source, Heavy D & The Boyz, Organized Konfusion, O.C., Grand Puba, Big L, Nas, Teddy Riley, R.Kelly, Doug E. Fresh, Fat Joe, Mobb Deep y muchos más.

Power Play Studios (parte uno)

Power Play Studios (parte dos)

Una gran parte de la información que vais a leer aquí está extraída de Power Play Studios: An Oral History, de Jeff «Chairman» Mao, y de una entrevista de Anton Pukshansky y otra Elai Tubo en othersounds.com, por si queréis acudir a las fuentes.

Rick Rubin

Durante los primeros años, Power Play Studios sufrió para mantenerse a flote. No estaba en la mejor ubicación para entrar en el panorama de estudios de grabación. ¿Qué artista se iría a un barrio de mala muerte a grabar? Pero un día apareció en la puerta un chaval interesado en enredar con el equipo, microfonear una aspiradora y grabar a su propio grupo de punk-funk. El chaval era Rick Rubin, su banda era Hose y las dos únicas grabaciones de este grupo de rock, fueron las primeras referencias de lo que se convertiría en uno de los sellos discográficos más importantes de la historia del Hip-Hop: Def Jam Recordings.

Lo siguiente que grabó Rick Rubin en aquel estudio fue «It’s Yours» con T La Rock. Por allí andaban Rubin, T La Rock y Adam Horovitz alias Ad-Rock de los Beastie Boys que, en el libro de los 25 años de Def Jam (Def Jam: The First 25 Years of the Last Great Record Label), cuenta entre risas que el barrio era una locura, un sitio al que ¡había que ir en coche! Y es fácil deducir que probablemente la principal razón para grabar allí eran los 45 dólares por hora que costaba, algo realmente barato.

Así, en tres horas (135$ de estudio) se grabó la primera referencia (no oficial, pero esa historia la dejamos para otro día) de Def Jam Recordings que incluía el famoso logo del sello en su cubierta. Y el tema fue un número uno absoluto que puso por primera vez a Power Play Studios en el mapa del Hip-Hop.

Commentating, illustrating
Description giving, adjective expert
Analyzing, surmising, musical
Myth-seeking people of the universe, this is yours!

T La Rock «It’s Yours» (1984)

Tuff City Records

Otro que también encontró utilidad al estudio, esta vez por proximidad, fue Aaron Fuchs. El presidente de Tuff City Records vivía en Queens y usó bastante el estudio. No tengo constancia de si llevó a The 45 King o a Lakim Shabazz pero en Power Play Studios grabó a artistas de onda boogie-funk, como Output o Cat Claw, y también de Hip-Hop, como The Cold Crush Brothers, Grandmaster Caz en solitario, The Fearless Four, Spoonie G o Davy DMX, quien en 1984 registró en estos estudios su legendario «One For The Treble».

Spyder-D

Fue Davy DMX el que llevó a Spyder-D al estudio. Éste era un auténtico mc de la vieja escuela, autor de uno de los sencillos más reconocidos de aquella era con Big Apple Rappin’ (Newtroit Records, 1980), que también ha dado nombre a dos recopilatorios de Soul Jazz Records dedicados a la old school.

Spyder-D era íntimo de Davy DMX pero también excompañero de colegio de Russell Simmons (el otro fundador de Def Jam) que por entonces era su manager. Y estaba muy bien conectado con grandes artistas de su barrio de Hollis en Queens como Run-DMC, LL Cool J o Hurricane (que grabaría con Davy DMX y los Beastie Boys). Con estas conexiones y su experiencia en la incipiente escena Hip-Hop, tuvo una charla con Tony Arfi y le sugirió orientar su estudio al rap. Arfi quedó convencido tras un éxito fantástico que Spyder-D consiguió produciendo el «Get Into The Mix» de DJ Divine. Aquello derivó en que Spyder-D se convirtiera en uno de los gestores del estudio y en la construcción de la «A Room», la primera gran sala de grabación de Power Play.

Power Play Studios: humanos y máquinas

Aunque al principio el estudio era sencillo y estaba orientado a demos y solo tenía capacidad para grabar ocho pistas, rápidamente Tony Arfi se enfocó a conseguir equipo y a ampliar las consolas que, con el tiempo, incluirían máquinas legendarias como Trident Series 70, MCI JH636 o SSL G Series. Pero también en poner a disposición de los artistas los mejores «juguetes». Esa fue una de las claves para el triunfo de Power Play. Allí los artistas tenían a su disposición el material que modelaba los sonidos del momento, desde cajas de ritmos como la LinnDrum y la Oberheim DMX, hasta unos platos Technics SL-1200.

Pero por supuesto, además de las máquinas, estaban los ingenieros y los aprendices. Los aprendices o «internos» trabajaban gratis a cambio del aprendizaje, algo que no estaba mal pues asistir a una escuela oficial costaba unos 6000$ al año ya a principios de los 80.

En la lista de técnicos que operaron los equipos de Power Play Studios los nombres son inmensos (si eres de los que gusta de leer los créditos): Patrick Adams, Ivan «Doc» Rodriguez, Elai Tubo, Anton Pukshansky, Yianni Papadopoulos, Norty Cotto, Chris Conway, Al Machera, D’Anthony Johnson, Hurby «Luv Bug» Azor, Joseph Longo alias Pal Joey (una leyenda del house de NY)… Las historias de algunos de ellos protagonizan este relato con la misma o mayor importancia que los artistas que quedaron grabados en sus bobinas de cinta.

Patrick Adams

Marvin Schlachter, presidente de Prelude Records, hizo las presentaciones entre Tony Arfi y el productor Patrick Adams.

Patrick Adams es una leyenda de la producción y atesora una cantidad de música increíble. Su éxito le hizo millonario pero, problemas personales y de salud le llevaron a un grave bache vital y económico. En un mal momento, necesitado de una reinvención, su talento y experiencia en la producción encajaron perfectamente con la locura de Arfi por llenar el estudio de aparatos.

Así, para que te hagas una idea, Power Play fue uno de los primeros estudios en tener un sampler de 16 bits con el por entonces avanzado sampler francés Infernal Machine Model 90, que incluso permitía hacer timestretch mucho antes que sus más conocidos rivales. Y Patrick Adams fue la persona adecuada para exprimir su manual de instrucciones y sus posibilidades.

Eric B. & Rakim: Paid In Full

Gracias a esta herramienta y el resto de material del estudio, el nombre de Patrick Adams pasó a engrosar la lista de responsables -no acreditados oficialmente- de uno de los discos más importantes del Hip-Hop, el Paid In Full de Eric B. & Rakim. Una de sus grandes tareas fue asegurarse de que todas las muestras estuvieran afinadas entre sí. También fue el encargado de añadir esas capas de sub del bombo de «Paid In Full» (el tema) que revientan las membranas de tus bafles.

Elai Tubo

En una de las jornadas de grabación este disco de debut de Eric B. & Rakim, a altas horas de la madrugada (la noche era el horario más barato de los estudios y era habitual que los discos de Hip-Hop se grabaran a esas horas), Patrick Adams agotado le pidió a otro de los ingenieros del estudio que asistiera al grupo en la grabación. Y así, Elai Tubo también se sumó a la historia de este disco.

Según cuenta el propio ingeniero en la entrevista con Jeff «Chairman» Mao, el rapeo de «Paid In Full» resultaba muy corto y cuando decidieron extender la canción añadiendo unos minutos de scratches se oye a Rakim saludarle:

Yo, Elai. Turn [down] the bass, let the beat keep going…

Eric B. & Rakim «Paid In Full» (1987)

Elai Tubo entró a Power Play como aprendiz aportando su experiencia de dj de club. Por entonces, los dj’s utilizaban grabadores de bobina, cortaban y pegaban cintas para hacer sus propios edits y jugaban con efectos, especialmente delays y reverbs para darles un toque único. En su etapa pinchando en el célebre club de Queens, The Renaissance, conoció a Russel Simmons cuando aún era solo un representante de artistas con Rush Management. Gracias a ese contacto, Tubo acabó como stage manager en las giras de Kurtis Blow. También trabajó (en otro estudio) haciendo algunas mezclas para Run DMC. «Rock The House» del segundo álbum de este grupo en 1985, es una remezcla que el ingeniero hizo de «King Of Rock» y que acabó cobrando entidad propia y se incluyó en el disco.

Con esos contactos y experiencia, acabó trabajando con algunos artistas en Power Play y finalmente Tony Arfi le ofreció un puesto.

Boogie Down Productions

Scott La Rock y KRS-ONE también usaron el estudio. Allí grabaron su primera demo (o la regrabaron porque según KRS-One, la demo original se grabó en un estudio en Broadway) y sus primeros cuatro discos, Criminal Minded (1987), By All Means Necessary (1988), Ghetto Music: The Blueprint Of Hip Hop (1989) y Edutainment (1990). Por desgracia, en el transcurso de la grabación del segundo, Scott La Rock fue asesinado en el South Bronx.

Un par de años antes de esa tragedia, se encontraron en el estudio Marley Marl, el dj radiofónico Mr. Magic y BDP. Hubo una discusión cuando Mr. Magic hizo de menos la música del grupo. Y aquello desencadenó uno de los beefs más famosos de la historia del Hip-Hop entre BDP y, por parte de la Juice Crew, Marley Marl y MC Shan.

Marley Marl cuenta una historia muy interesante -y no verificada- sobre cómo los del Bronx, tras aquella situación con Mr. Magic, le robaron la cinta en la que atesoraba sus sonidos de baterías y éstas acabaron formando parte de «The Bridge Is Over». La versión de KRS-One dice que los sonidos son de Marley Marl pero extraídos de «Eric B. Is President», coproducida por el de Queens.

En el segundo disco de BDP, se referencia al estudio en un par de ocasiones. En la primera, directamente:

I understand that music calms the savage beast
But keep in mind that I compose my music piece by piece
First a bass, a snare
A little cut over there
I add my name K-R-S
And the shit becomes fresh
I ask Moe and ICU for their thoughts
Lay it down at Power Play all the suckas are tought

Boogie Down Productions «Ya Slippin'» (1988)

Y en la siguiente, de nuevo inscribiendo en la historia el nombre de uno de los ingenieros. En esta ocasión Ivan «Doc» Rodriguez que, aunque no acreditado, había recibido el peso de la producción del disco tras la muerte de Scott La Rock:

DJ Doc, you know he’s down with us…

Boogie Down Productions «I’m Still #1» (1988)

Ivan «Doc» Rodriguez

En las primeras épocas del Hip-Hop, la reputación de este «doctor» se construyó sobre su habilidad para conseguir un sonido limpio y con un extra en las bajas frecuencias. Y así sus servicios fueron reclamado por artistas como KRS-One, Redman, Biz Markie, EPMD o MC Lyte. Su conocimiento de las mejores consolas de mezcla (MCI, SSL), las cajas de ritmo y los samplers eran la admiración de sus compañeros tanto como de los artistas. Y sólo tienes que ponerte temas como «So Wat Cha Sayin’» de Erick y Parrish para flipar con la pegada que se conseguía en un estudio en aquella época y para entender por qué la relación del grupo y el ingeniero ha sido continua.

Como DJ Doc, acompañó en directo a BDP, publicó material en solitario, acompañó a Spyder-D en algunos 12’s (su «I Can’t Wait (To Rock The Mike)» de 1986 fue mítico) y formó The Chosen Ones junto a Lord Shafiyq. Desde Power Play lanzó también su propia productora, Mustrock Productions con la que sigue trabajando.

Otro de los méritos atribuidos a Rodriguez es la introducción de la remezcla al Hip-Hop. En la música disco (y por supuesto en el reggae), las versiones extendidas y los dubs eran algo habitual. Pero DJ Doc cogió «Serious» del rapper de Filadelfia Steady B junto al blastmaster KRS-One y juntos le dieron al concepto de remix una nueva entidad y una nueva vida en el Hip-Hop.

Believe it or not, this is a remix, this is a remix
Yo Doc, break it down like this!
[…]
Yes man, and BDP is definitely serious
Steady B, definitely serious, Cool C, definitely serious
Tat Money, definitely serious, Ms. Melody, definitely serious
DJ Doc, definitely serious, come again Steady B like this!

Steady B «Serious (BDP Remix)» (1988)

Anton Pukshansky

Músico de formación clásica, Anton Pukshansky nació en Leningrado (San Petersburgo) y estudió piano en el conservatorio de la ciudad. La experiencia no le gustó mucho -eran estudios duros y «aburridos»- y acabó más interesado por la guitarra, el bajo y por otras músicas. Ya en New York tuvo su estudio personal en el que editó un proyecto propio de electrofunk. Y finalmente le contrataron de ingeniero en Power Play Studios. Desde allí, su nombre pasó a formar parte de los créditos de los más grandes.

Es por una interesante entrevista a este Pukshansky que se me ocurrió hablaros de este estudio y todo lo que se generó en él. Y es que, ¿cómo no interesarse por un hombre involucrado en los mejores discos de, entre otros, Organized Konfusion, Grand Puba, Kool G. Rap & DJ Polo, Large Professor o Nas?

Large Professor y Nas

Large Professor solía acudir al estudio a compartir aprendizajes sobre producción Hip-Hop y trucos de mezcla con Anton Pukshansky. El ruso grabó además muchas de las líneas de bajo y algún piano para el debut de Main Source. Y fue este equipo el que produjo en Power Play la primera demo de Nas. Para grabarla, Large Pro utilizó un tiempo libre que quedó en el estudio un día que faltaron Eric B. & Rakim (algo que por lo visto era habitual con ellos). Por desgracia, esa demo permanece inédita, en posesión de Pukshansky que reconoce que es muy poco probable que el rapper quiera que se escuche algún día porque en ella «suena como un niño de 12 años».

Otro de los encuentros de estos tres astros se produjo en la grabación de «Live At The Barbeque», una grabación a altas horas de la madrugada en la que Nasty Nas solo requirió de diez minutos para grabar su legendaria colaboración.

Samplers: las máquinas del Hip-Hop

Anton Pukshansky comenta en la entrevista para othersounds.com sobre los samplers utilizados en algunos de los discos clásicos grabados en Power Play Studios. Allí revela que el Publison Infernal Machine fue el primero que podía tomar muestras en estéreo y que se utilizó, en conjunción con el E-Mu SP-1200, en Breaking Atoms, Let The Rhythm Hit ‘Em y en Wanted: Dead Or Alive.

También comenta que por aquella época Akai lanzó sus S-900 y S-950 y la vieja máquina francesa quedó para la historia no sólo por versatilidad sino por, especialmente, precio. Mientras el Publison podía rondar los 15.000 euros los Akai costaban unos 2.500 euros (en una conversión aproximada).

Otro mítico ingeniero de Power Play, Chris Conway, cuenta cómo los productores de los grupos solían llegar al estudio con una idea y quizá un disco que contenía una muestra. Pero eran los ingenieros los que sampleaban. Es cierto que ahí estaban los productores no perdiendo ni un detalle para finalmente acababan adquiriendo las máquinas y llevar los ritmos ya construidos. Y así, el conocimiento del Akai MPC-60 del productor Showbiz se puede rastrear hasta Chris Conway y la grabación* del EP Soul Clap en 1991. Una relación que continuó en discos de Showbiz & A.G., Fat Joe o el legendario Big L.

* Anotar que esta grabación fue en Jazzy Jay Recording Studios, no en Power Play.

Anécdotas de Anton Pukshansky

Otra de las que cuenta Pukshansky en la entrevista se refiere a uno de los temas más conocidos de Kool G. Rap & Polo, «Streets Of New York» en la que en un momento dado hay un cambio y entra un piano que este emigrante ruso tocó. Es más, a pesar de que en el solo de saxo en el vídeo aparece un músico negro emulando el fraseo, fue el mismo Anton quien tocó la parte con un teclado.

Meterse en su vida es saber que Grand Puba no aparecía nunca por el estudio para grabar sus temas (para desesperación de Dante Ross y su sello discográfico). Averiguar que el clásico «360° (What Goes Around)» de este miembro de Brand Nubian no es un sampleo, sino el ingeniero ruso tocando el bajo sobre un breakbeat de Lowell Fulsom. Descubrir que, aunque el legendario Let The Rhythm Hit ‘Em de Eric B. & Rakim se tardó casi un año en grabar, Eric B. le hizo mezclarlo para llevarlo a mastering en una jornada maratoniana de 24h en la que, además, Eric B. presionaba constantemente para subir los graves toqueteando en la mesa.

Anton Pukshansky se encargó también del debut de Organized Konfusion -que recuerda como su favorito de toda esta época- y del de un asociado a los Organisms (la crew de O.K.): el Word…Life de O.C. en 1994. Pasar una tarde charlando con este hombre sería un sueño para cualquier amante del Hip-Hop.

El cierre del Power Play Studios

En su punto álgido, Power Play Studios llegó a tener tres espacios en un edificio propio, una de ellas con una SSL de 48 pistas, dos grabadoras Sony de 24 pistas y construido con un presupuesto de unos 750.000$. También un espacio alternativo cerca de los Hamptons. Pero a mediados de los 90 llegando a los 2000, florecieron los estudios caseros y la grabación digital en el mundo amateur. Y por otro lado, las estrellas que ahora tenían mucho presupuesto y que en sus inicios estaban dispuestos a ir hasta un almacén en Queens en horarios nocturnos para conseguir las mejores tarifas, preferían grabar en Manhattan en espacios más chic como Quad Studios y tantos otros.

Tony Arfi quizá lo vio venir y se mudó a Manhattan pero entonces llegó el 11 de septiembre de 2001 y, según Arfi, ya nadie quería grabar en New York. Sea como fuere, al final el estudio quebró y el material se vendió. Según Spyder-D, no sólo se vendió el equipo sino que el dueño se deshizo de cientos de cintas (los reels son caros y se suelen reutilizar) pero en muchos de ellos había masters y discos inéditos de muchos artistas incluyendo entre ellas unas grabaciones de Live Squad en las que aparecían Biggie, 2Pac y Nas. Imagínate haber estado allí para pillar aquel material por 20$ la cinta…

Power Play Studios forma parte de la historia del Hip-Hop y lo recordaremos siempre.

DJ UVE

Discos